Hola,

Un aspecto negativo de la circulación de la información por Internet es que, de tan rápida que es, resulta muy fácil cometer errores al obtener información: ésta puede estar incompleta, obsoleta o directamente mal redactada. Por eso hay que contrastar muchas fuentes, incluso cuando se consulta un sitio relativamente fiable. Esto no es nuevo, también hay que hacerlo con la información impresa en papel.

El caso es que me llama la atención algo del fenómeno blog a día de hoy. La gente rara vez cita sus fuentes, aunque fusile el contenido de éstas en su bitácora; y muchas veces ni siquiera se molestan en contrastar la información que publican. Una cosa es hacerse eco de lo que publica tal o cual sitio, y otra muy distinta hacer propia esa información. Y lo especialmente llamativo es que, si dicha información es errónea, luego acaban culpando al lugar del cual la copiaron. Pero vamos a ver, ¿no sólo copias sino que encima ni te molestas en contrastar? ¿Y aun admitiendo que hacen eso, se atreven a seguir echando la culpa a terceras personas? (Ver ejemplo en este enlace).

No sé, a mí se me caería la cara de vergüenza si publicara algo copiándolo de otro sitio sin citar la fuente y, encima, la información fuera errónea. Y desde luego no se me ocurriría ir echándole la culpa al sitio del que he fusilado la noticia. Al fin y al cabo, rectificar es de sabios.

Un besote

PD: Antes de que me muerda alguien diciéndome que soy mala y eso por contestarle a la chiquilla que lleva el blog que cito, sobre todo teniendo en cuenta que la noticia no es vital para nadie, he de añadir que si he criticado a la muchacha es precisamente porque creo que debería ser consciente de su responsabilidad al escribir algo (además me viene al pelo como ejemplo de lo que quería decir). No es por nada más. También creo que este tema (el del derecho de cita, la copia indiscriminada de contenidos, y la responsabilidad de publicación) sería interesante debatirlo...

PPD: Hice una apuesta con cierta persona: le dije que me jugaba el pellejo a que Riger borraba los mensajes que dejé en su blog. Bueno, parece que no tengo que liberarme de mi piel: efectivamente, los ha borrado. Como era de esperar, vaya.